Como es tradición la actividad del ciere de año se lleva a cabo a fines de mayo. En esta actividad es donde los cobitos del rango Flecha de Luz terminan su estancia en la manada y cruzan el puente para unirse a la tropa. Allí pasarán y crecerán sus años de adolescencia mientras continúan su viaje en el escutismo.
Es una ceremonia muy especial pues marca una etapa en sus vidas y nos recuerda lo mucho que han crecido en sus años de cobitos. Muchas de estas familias inscribieron a sus hijos de 5 y 6 años por lo que han compartido entre 4 y 5 años juntos. Sus hijos se convirtieron en los mejores amigos y los padres en compadres, comadres, tías y tíos de los hijos de los demás. La manada es una gran familia y ver partir a un gran número de ellos es una mezcla de orgullo y tristeza a la vez. Nuestros líderes y padres se esmeraron en decorar el espacio hermosamente para la gran celebración.






En adición al ceremonial cruce, también se aprovecha esta oportunidad para entregarle los reangos y premios adquiridos a los cobitos este año. Es casi el equivalente a una “graducación” de cobitos.












La Manada 702 definitivamente va a extrañar a estos cobitos y familias que ahora pasan a ser parte de la Tropa 702. Disfrutamos muchísimas aventuras juntas, creamos lazos de amistad y nos encantó ver crecer a nuestros cobitos, tanto físicamente, como moralmente.
Algunos padres expresaron lo siguiente:
Bueno Manada….llego un momento triste, pero necesario. Llego el momento de pasar a otra etapa que solo el tiempo dirá como se cierra. De esta que termina nos llevamos los más lindos recuerdos y experiencias. Vivencias que no vuelven, pero que quedan grabadas en nuestras mentes y corazones De parte de Gael, mía y su mamá Alexandra solo nos queda decir gracias. No permitan se apague la llama y sigan El legado de la 702. Fue un honor cruzarnos en el camino con todos y todas ustedes. Un abrazo fuerte, bendiciones …pero salud sobre todo. Espero nos crucemos nuevamente en el futuro. Gracias y hasta luego, ~Juan
Luego de 4 años nos hacemos familia, vemos a nuestros niños crecer, nos apoyamos en el proceso, y nos enriquecemos como personas. En mi caso, reencontrarme con el escutismo gracias a Ricardo ha sido muy especial. Regresar con él a la magia de Guajataka, como acampar y caminar por lugares como Susúa y la estación experimental de Lajas, entre tantos otros, no tiene precio. Nos llevamos de la Manada experiencias y vivencias únicas. Agradezco a cada uno de ustedes por la camaradería, el compartir y sobre todo el compromiso para que el programa y las actividades fueran exitosas y memorables. De la fase como Chair, relajo con la frase popular de los scouts de que es “una hora a la semana”. La realidad es que es mucho más pero cada segundo invertido vale la pena con creces. Servir nos da propósito y cuando es a favor de nuestros niños, mejor. Gracias a Jenny por su extraordinario compromiso como Cubmaster y por su actitud positiva y de calma. A cada uno de los líderes de los den, y a los miembros del comité, gracias por su trabajo y apoyo. Y por supuesto a los padres, abuelos y familiares que semana tras semana sacan de su tiempo para darle a los niños esta gran oportunidad. A nombre de Ricardo, Aidelyn, y de mi parte gracias por apoyar a Ricardo durante este caminar. Saben que cuentan conmigo para mantener vivo el legado de la Manada 702.~ Jaime
Mi familia entró al mundo del escutismo en búsqueda de una actividad para que mis hijos pudieran salir de la casa a socializar y compartir con otros niños. Jamás pensé que la Manada 702 se iba a convertir en una Familia extendida para nosotros.
Encontramos un lugar seguro para que ellos aprendieran destrezas de vida, crearon lazos de amistad y fortalecieron su autoestima. Nació mi hija y desde los 3 meses ha estado con nosotros en todo esto y ella se lo disfruta al máximo.
Hemos tenido la oportunidad de hacer servicio, de conocer muchas personas buenas, y de aprender destrezas de vida y supervivencia.¡ Es lo mejor que nos ha pasado! ~ Jenny


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